Eso dijo ayer una cordobesa, minutos antes de que Dulce Pontes saliera en 'Andalucía directo', pidiendo al cielo que no lloviera también esa noche, después del fiasco de Zaragoza. Minutos después los primeros truenos, y el cielo empezó a teñirse de gris. El aguacero que cayó durante más de veinte minutos dejó el escenario del futuro estreno casi impracticable: moquetas empapadas, focos chorreando y monitores inservibles.
A media hora del empiezo del espectáculo y con casi veinte personas trabajando a destajo en el escenario, se decidió que aun y podiendo existir problemas técnicos, 'Dulce Estrella' iba a ver la luz. A las puertas del Teatro de la Axerquía en Córdoba, unas 3.500 personas estaban a la espera de notícias, y mientras se empezó el chequeo de sonido y de luces, la organización abrió las puertas. Por la parte artística, se avisó por megafonía que, a causa de la intensa lluvia, las condiciones en las que se iba a dar el espectáculo no serían ni mucho menos óptimas.
A cinco minutos de las doce y media de la noche, y con una hora de retraso, 11 músicos vestidos de blanco impecable invadieron el escenario. Segundos después, Dulce Pontes y Estrella Morente aparecían cada una desde un lado del escenario, para encontrarse en el centro junto a un tambor de agua, y arrodilladas ante él, lo tocaron simulando el latir de un corazón, a lo que le siguió una nana portuguesa. Nacía 'Dulce Estrella'.
'Milho verde', 'Los cuatro muleros', 'Chiquilín de bachín' o 'Maria de Buenos Aires', fueron algunas de las piezas con las que las dos artistas dieron lo mejor de sí mismas ante un público que las aclamó con mucha fuerza. Fusión de raíces, de estilos, de voces. Un resultado mágico en el que hubo lugar para oir el flamenco más puro de Morente y el fado más tradicional de Pontes. El clímax musical llegó con las dos piezas más conocidas de ambas artistas: 'Volver' y 'Canção do mar'. El público no dejó de aplaudir minetras sonaban las dos obras maestras, y mientras, la luna, que hoy ya es llena, se esforzó por iluminar un escenario que a esa altura del espectáculo se había quedado apenas sin luz.
Parte de la iluminación recobró la vida en la última canción, tributo a la vida, y tributo a todas las mujeres del mundo. 'Gracias a la vida' de Violeta Parra sirvió a las dos artistas para recitar una serie de nombres de mujeres en las que se incluyeron Amália Rodrigues, Lola Flores, Elis Regina, Rocío Jurado, Ingrid Betancourt o Benhazir Butto. Así finalizaba 'Dulce Estrella', con parte del público aplaudiendo en pie y todos los músicos ya despidiéndose. El bis fue un Concierto de Aranjuez improvisado que puso el broche final a un espectáculo que a pesar de haber tenido unos problemas de sonido y de luz, este verano pondrá en pie, seguro, muchos auditorios y teatros españoles.
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