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"Cuando el genio halla la música, incluso el tiempo se para a escucharla"

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«El escenario es mi propia vida e intento transformar en arte mis emociones»
lunes, 15 de octubre de 2007

dulce web.jpgNo quedan entradas. Existe una importante lista de espera. No es para menos. La cantante y compositora portuguesa Dulce Pontes se reencontrará diez años después con su público santanderino el próximo viernes, 19 de octubre, a partir de las 20:30 horas, en la Sala Argenta del Palacio de Festivales. La artista lusa (Montijo, 1969) presentará el repertorio de la gira 'El corazón tiene tres puertas', título en español de su último trabajo discográfico (doble CD+DVD) que representa un viaje sonoro al fado, el folclore, el medievo portugués y la canción de autor, desde una perspectiva creativa e innovadora. Pontes, acompañada por un sorprendente septeto acústico, tiene previsto interpretar algunos temas que no se incluyen en el programa de la gira.Vuelve una de las voces más privilegiadas del mundo a la capital cántabra como editora independiente.


-Han pasado diez años desde que actuó por última vez en Santander, y en la escena musical portuguesa han pasado muchas cosas, como la muerte de Amália Rodrigues y la irrupción de nuevas fadistas. ¿Ha perdido una 'madre' y ha engendrado demasiadas 'hijas'?


-Amália era mi 'madre', pero también lo ha sido Elis Regina. Y en el caso de las nuevas fadistas serán 'hijas' de Amália, de un país y de una cultura. En estos años que no he estado en Santander, he proseguido en la búsqueda de mí misma y en poder transformar en arte mis emociones. Un vez que nací con una capacidad para comunicarme con otros seres humanos mediante la música, el escenario es mi propia vida.


-Cuando en 2004 le concedieron en Italia el premio Tenco internacional, el jurado la consideró a usted como la más genuina embajadora de la música popular portuguesa. ¿Sintió un orgullo especial?


-Sí, muy grande, porque en este premio sentí que se había reconocido mi propósito: dar a conocer por el mundo el fado, el folclore, la música medieval lusa, la canción de autor, la balada de Coimbra, y siempre desde mi prisma musical. Sin verdad no hay arte, y eso ya lo dijo Gaudí.


-¿Cómo se puede actuar en el Carnegie Hall de Nueva York o en la Ópera de Sydney sin compañía discográfica?


-Con mucho trabajo, con veinte años de carrera profesional. Cuando echas semillas puedes plantar árboles en un sitio, flores en otro. Con el cariño del público se sobrepasan las barreras de las costumbres. Nunca ha sido mi caso el marketing o el gran despliegue mediático. Lo que se hace con amor y con verdad será reconocido, aunque sea un poco más tarde y eso me da mucha confianza. Si es al revés y el músico es un producto de moda hay un tiempo de caducidad y se acaba todo.


-El número de conciertos lo atestigua: Usted es la artista portuguesa más solicitada en España por encima de los mejores años de Madredeus.


-Es algo especial que trasciende al marketing y a las modas como he dicho antes. En España tengo un público fiel que me ha acompañado siempre. Lo digo muchas veces, y no es una frase hecha, vuelvo a encontrarme con amigos. A algunos les vi crecer, a otros hacerse más mayores. Con el paso del tiempo, un artista no debe quedarse estancado, debe estar atento, en permanente búsqueda.


-¿Por qué decidió desvincularse de Universal y liarse la manta a la cabeza y ser editora independiente?


-Por la libertad artística. Se está 'estandarizando' la música y en Holanda, donde tenía firmado el contrato internacional, tienen una manera de pensar muy diferente a la mía. Me proponían compositores que no quería y tuve que 'sudar' para sacar adelante mis proyectos, incluso el disco con Ennio Morricone, que nunca les llegó a interesar y su promoción fue ridícula salvo en España y Grecia. Es un desgaste terrible. No quiero participar de este sistema, incluso si por esta decisión termina mi carrera.


-Su último disco ha sido víctima de la piratería industrial. Bertus, una compañía holandesa alegal, colocó la edición portuguesa en España ante de su salida oficial. Y en otros países.


-Bertus ha sido la punta del iceberg. Eso lo ha hecho un sello de la república bananera que es Portugal: Zona Música. Con esta compañía de distribución llegué a un acuerdo de licenciatura para el territorio portugués. Como editora, debían tener mi consentimiento, pero las cosas están muy mal, con lobbies mafiosos.


-Ante esta situación, ¿ha pensado en vender su música en Internet?


-Descargar la música que te interesa es un sistema que es bueno. Pero existe ahora un problema y es que las discográficas quieren una cuota de los derechos digitales. Las perspectivas son muy malas para la industria tradicional. Mi sello Ondeia Música todavía no tiene catálogo. En fin, es todo muy complicado y me lo pensaré dos veces para llegar a acuerdos de descargas digitales.


-¿'O coraçao tem tres portas' supera la excelencia musical de 'O primeiro canto' que le valió el premio José Afonso?


-Son dos discos diferentes, aunque los sonidos son exclusivamente acústicos. 'O primeiro canto' está grabado en estudio y tiene mayor variedad de timbres instrumentales, mientras que 'O coraçao tem tres portas' está registrado en directo, sin red. El primer CD se grabó en teatros y auditorios, y el segundo CD, en templos religiosos sin la presencia de público. Parten además de conceptos diferentes.


-La 'performance' de Folclore en directo sorprendió a los críticos de 'The New York Times' y 'Boston Globe'. ¿Es su mejor puesta en escena de siempre?'


-Es mi primera puesta en escena utilizando el movimiento corporal íntegro. No hay una escenografía premeditada, aunque se hacen gestos de los trabajos del campo y de la mar. Necesito una concentración porque cansa.


-En Estados Unidos también, el crítico de 'Variety' afirmó que sus improvisaciones vocales conectaban con dos tradiciones: Ella Fitzgerald y Nusrat Fateh Ali Khan.


-Es un gran elogio para mí. Me gustó siempre Ali Khan, el maestro paquistaní. Ha sido uno de los mejores cantantes de la historia por su dominio rítmico, melódico, sus dotes de improvisación, su espiritualidad. La música de la India y Pakistán son muy completas. A Nusrat Fateh Ali Khan le sigo escuchando porque es una referencia para mí. Respecto a Ella Fitzgerald, la gran señora del scat, no veo tal semejanza porque, aunque me gusta mucho el jazz, mi estilo interpretativo no tiene nada que ver. Pese a que idolatro a Sarah Vaughan.


-Usted se ha opuesto públicamente a la declaración del fado como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. ¿Por qué?


-Porque ha sido un ejercicio político desarrollado en un contexto muy determinado de Portugal, hablo de hace cuatro o cinco años. Como el flamenco o la rebetika griega es un género que vale por sí mismo. Se intentó aprovechar la flaqueza del pueblo portugués con una baja estima para hacer un acto de propaganda política, como en los tiempos de Salazar. Yo amo profundamente a mi país, y me disgusta que la gente caiga en trampas como ésta.


-Presentó una denuncia judicial contra el candidato conservador a la presidencia del Gobierno, Santana Lopes, por utilizar en la campaña electoral sin su autorización 'Lusitana paixao'. ¿En que quedó la demanda?


-Quedó en nada. Portugal es una república bananera. ¿Cómo puede este señor utilizar una canción mía con fines electoralistas? Pues los tribunales ni respondieron. No hubo ni un archivo de la denuncia. Parece de broma, pero así funciona la Justicia portuguesa.


-¿Hacía falta una canción como 'Palhaços encapuzados'?


-Hacen falta muchas más. Todas las de Zeca Afonso y Fausto. Es importante que la gente despierte ante la usurpación democrática por parte del sistema político que rige nuestras vidas. Por eso recuerdo a los 'payasos encapuchados', a los políticos y los que gobiernan en la sombra, que el poder pertenece al 'bombo popular'.


-A todo esto, ¿se siente vetada por un sector mediático de Portugal?


-Sí, ciertamente. Soy de la margen sur del Tajo, del otro lado del río, del otro lado del Alentejo. Cuando uno dice lo que piensa, siempre sufre consecuencias, pero seguiré luchando.


-Otra vez la música. ¿Qué tal da clases de canto Montserrat Caballé?


-Fue una tarde en su casa de Barcelona. Ha sido como parir el canto, no olvidaré nunca ese día. Me puso la mano en el diafragma mientras cantaba el aria 'Casta Diva' de la ópera 'Norma' de Bellini. Es una mujer muy generosa, una grandísima artista. Me gustaría cantar con ella. Ya llegará el momento.


-Va a grabar en un disco homenaje de mujeres cantantes a Joan Manuel Serrat y va a participar en un concierto homenaje a José Saramago. ¿Qué me cuenta de estos proyectos?


-Ha sido un honor la invitación de Serrat. La idea es buscar una fecha este mes para grabar 'Bendita música', una canción preciosa. Sobre el homenaje a Saramago me parece muy justo. Una cadena de televisión privada española, que ahora no recuerdo, me invitó a cantar en el espectáculo. Será en un teatro de Madrid. Sugerí que estuviera un amigo común de los dos, Luis Pastor, así que cantaremos algún poema de Saramago que Luis ha musicalizado en su último disco.


-Tiene conciertos agendados ya en 2009. Hágame un recorrido por estos dos próximos años.


-Ahora España, Venezuela, Italia, Francia, Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos, Rusia, Brasil, Grecia, Turquía, Holanda, Inglaterra, Suiza, Japón, Rumanía, está pendiente de confirmación Argentina, Polonia, Corea del Sur. No sé, seguro que se me olvidan más países.


-Le encargan composiciones otros artistas y para eventos. Cuando se retire de los escenarios, e intuyo que será más pronto que tarde, ¿su futuro está en esta faceta y en la producción?


-Cantaré mientras tenga facultades. ¿La retirada? Ahora tengo 38 años, pero sí, he pensado alguna vez que a los cincuenta y algún años sería el momento. Con el tiempo haré otras cosas. Me gusta componer, tocar el piano, producir a nuevos artistas, pero por encima de ello, siento que hay una parte de mi vida reservada a la enseñanza musical e interpretativa de los niños.