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"Cuando el genio halla la música, incluso el tiempo se para a escucharla"

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Sonidos, sueños y alborotos
viernes, 22 de diciembre de 2006
En una sala del lujoso Hotel Tivoli, en el centro de Lisboa, Dulce Pontes opta por sentarse en el suelo. Se ríe, gesticula, habla por los descosidos. Cuenta un chiste a propósito de los martillazos que se oyen en una de las habitaciones. Siempre informal, se olvida de que va a conceder una entrevista. "Me gusta conversar -aclara-, aquellas entrevistas tipo investigación me aburren". Y así fluye la conversación.

Dulce Pontes, 37 años, es una de las cantantes portuguesas más internacionales. Ya ha recorrido el mundo mostrando la diversidad de nuestra música. Se afirmó, en 1991, venciendo el Festival de la Canción, con el tema Lusitana Paixao. Al año siguiente, editó su primer álbum, "Lusitana". A partir de "Lágrimas", en 1993, su éxito ultrapasó fronteras. Siguieron otros acontecimientos, como "A brisa do coraçao", "Caminhos", "O primeiro canto" y "Focus", éste último con el Maestro Morricone. Con este "O coraçao tem tres portas" cumple el sueño del sonido.

Porqué optó por este formato doble?

El disco se fue construyendo a si mismo. El primer álbum fue grabado con un cuarteto de brillantes músicos. Pero existían otros arreglos más complejos que no eran posibles de hacer con esta formación. Y yo tenía la fantasía de grabar al desnudo, aprovechando la acústica natural de los espacios. Pero fue difícil conseguir las licencias. Los primeros locales que contactamos renunciaron porque no estaba permitido tocar música profana.

Pero terminó consiguiendo dos lugares maravillosos.

Fue fascinante entrar en el Convento de Cristo y poder experimentar las varias salas, con el criterio del sonido, sirviendo los temas de la mejor manera posible.

Eso es posible de distinguir? Saber que un determinado tema queda mejor en el Refectorio?

Sí. La idea fue justamente esa. Tiene que ver con la pulsación, con el ritmo, con la instrumentalización. El refectorio fue el lugar indicado para un tema con influencias de Bach [As maos que trago]. El único error fue por el violoncelo en el centro de la sala. Las guitarras sonaron mejor en los púlpitos laterales, lo que daba una imagen muy romántica. La Capilla de los Cuervos tiene una acústica distinta, que sirvió para los temas de inspiración medieval [Tenho uma casa no Sul y Uma caixa de Pó]. Experimentamos. Siempre que entro en un sitio con una acústica especial me gusta experimentar.

Un músico americano, Howe Gelb, grabó una versión de "I can't help falling in love", de Elvis, en el cuarto de baño. Y, de hecho, también tiene una acústica especial.

Me gusta cantar en el cuarto de baño [risas]. En este caso, el desafío fue huir de la comodidad de un estudio. Y pensar como sería ejecutada la música al inicio de los tiempos. Búsqueda de una cierta pureza.

Con toda la sofisticación que existe hoy en día, en que afinan las voces y los instrumentos a posteriori, ese puede ser un camino para garantizar la autenticidad.

Pues, todo lo que quedó desafinado ahí está. Es una postura ante la música. Da alguna
inseguridad a un músico estar ahí al desnudo, sin micros, sin nada. Fue grabado en vivo, sin público. Repetimos las canciones, pero no hay collages. De hecho el aire no lo permite.

Por otro lado, la energía que normalmente expresa en el escenario se contiene en esos lugares sagrados?

Voy a contarle un episodio. Ocurrió hace siete años, en mi primer concierto en Italia, en Pontedera. Era en una plaza, estaba allí el personal nuevo que había hecho no sé cuántos kilómetros con las mochilas a cuestas. Mi camarín era una roulotte. Me acuerdo que Antonio Tabucchi apareció de sorpresa. Estaba todo listo. Cinco minutos antes del concierto empezó a caer una tromba de agua. Todos empezaron a correr, a tapar el material con plásticos. La lluvia no paraba y las personas de pie no se aparataban. Pensé entonces, que la única hipótesis era pedir autorización al cura y actuar en la iglesia. Hice el concierto allí, sin amplificación, sin luz, sin nada. Entonces entendí porqué las fadistas usan el chal: han de tener alguna cosa dónde agarrarse. Con la tormenta, los relámpagos iluminaban los vitrales. Fue una cosa mágica. Inolvidable. Cada vez que me acuerdo aun siento escalofríos.

Escribió un día que, musicalmente, su madre es Amália, y su padre Zeca Afonso y el abuelo el folclore portugués. Eso además de muchos otros parentescos, supongo.

Ahí sólo me referí a las principales influencias, pero hay muchas otras. Una de mis maestras de interpretación es Elis Regina. Eso desde pequeñita. Existen más referencias. Uniones a África, a la música brasileña, al Magreb, al tango. Pero este disco es de música portuguesa.

Y de su Porto do Graal?

Sabe, pensé mucho si tenía que grabar esa música en el Convento de Cristo, porqué los templarios están muy de moda. El tema me salió a las seis de la madrugada en una noche de insomnio. Música y poema al mismo tiempo, cosa que pienso que nunca más sucederá. Luego lo mostré y Armindo Neves me convenció. Pienso que el poema deja bien claro que se trata de mi Porto do Graal.


Manuel Halpem
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