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Subió al escenario con un vestido parecido al de una dama antigua, rojo, con un simple collar de plata y un pañuelo rojo en los cabellos. Se sentó al piano y empezó a cantar fado. Al terminar cuatro fados se levantó, agradeció, y se presentó a la platea, primero en portugués, y viendo que no tuvo demasiado "feedback", empezó a hablar en inglés, y entonces sí, todos aplaudieron. Incluso yo me sorprendí por el gran número de americanos que fueron a ver el espectáculo, pensé que seríamos más portugueses, pero ambas nos equivocamos.
Después de presentarse la encontré muy simpática, a veces cómica por sus expresiones faciales, y los gestos que hacía mientras bailava y cantaba su folclore. Un folclore único, contemporáneo, que sólo ella sabe cantar. Descalza bailando para nosotros, juntamente con sus músicos al violoncelo, bajo acústico, gaita, flauta, guitarra portuguesa y guitarra acústica, y su cantar, un cantar único que es su propia etiqueta.
Nos deleitó con una hora y media, y al final terminó con la música que a mi parecer, la hizo famosa en EUA, la "Cançao do mar". El pueblo aplaudió, se puso en pie, y las palmas hicieron eco. Se fue, y volvió de nuevo para entonces terminar el espectáculo con una música más para los immigrantes, "Laurindinha", y el sonido de las palmas se multiplicó, los silbidos, los gritos, hasta que se apagaron las luces y el sonido terminó completamente...
Concierto en Boston (13/05/07)
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