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miércoles, 28 de noviembre de 2012 |
Applausi a scena aperta, standing ovation finale con tanto di cori
d'affetto a cui la cantante portoghese non si è certo sottratta. Si è
anche commossa Dulce Pontes, lo sguardo lucido e le mani a ringraziare
quegli applausi interminabili che l'hanno richiamata per un bis,
concesso, con tanto di pubblico in piedi a ballare, capaci di
trasformare la splendida location del Teatro Politeama Garibaldi in una
di quelle piazze di Lisbona, con luminarie intorno e la musica su ogni
cosa. La tappa di Palermo è la seconda e conclusiva, dopo quella di
Acireale, nell'ambito della manifestazione 'Il Circuito del Mito', che
in cartellone come prossimo appuntamento musicale, il 30 novembre
prossimo, ha un concerto piano solo di Livio Minafra, al Teatro
Beniamino Joppolo di Patti (Messina). In scaletta Dulce Pontes ha
cantato alcuni dei migliori pezzi della sua carriera, lunga 20 anni a
cui è stata dedicata il doppio album 'Momentos'. Il pubblico in delirio
alla note di 'Canção do mar' (colonna sonora di 'Schegge di paura'),
rapito sulle note di brani tratti dall'album 'Focus', realizzato insieme
al premio Oscar Ennio Morricone. Estensione vocale incredibile,
padronanza eccelsa della scena, con i suoi 57 anni che sembrano
inverosimili mentre la vedi danzare con sinuosità e allegrezza da un
punto all'altro del palco, coinvolgere il pubblico, sorridere, recitare,
scendendo con voce e corpo in quel Fado che spezza il fiato e converte
lo spirito alla musica. Alcuni puristi storcono il naso quando,
incoronandola regina del Fado, la si accosta ad Amalia Rodrigues,
definendola sua erede, forse per quella scelta di far dialogare il Fado
con altre culture musicali, lasciando che si mescolassero all'anima
africana, italiana, greca... un'anima che però, inevitabilmente, la sua
voce tocca e scuote (servizio di Rossella Puccio).
Giornale di Sicilia
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martes, 27 de noviembre de 2012 |
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Il concerto di Dulce Pontes, organizzato in data 24 novembre 2012, presso il Teatro Maugeri di Acireale, e inserito nel “Circuito del Mito”, promosso dalla Regione Siciliana, tramite l’Assessorato Turismo Sport e Spettacolo, ha riscosso un grande successo.
Il pubblico ha ascoltato con empatia ciò
che il cuore e la voce della bravissima cantante portoghese ha espresso
con semplicità, umiltà, creatività, competenza e talento.
Musica interculturale, vocalizzi simili a
suoni di usignolo e a respiri, gesti e movimenti del corpo sinuosi e
artistici, strumenti musicali il cui suono sembrava simulasse le onde
del mare e altri suoni della natura.
Energia e dolcezza insieme, forza ed
emozione, unite a grandi capacità di interpretazione e di coinvolgimento
del pubblico, motivato a cantare un ritmo proposto dalla cantante.
Il verbale e il non verbale si sono
susseguiti in modo armonico, dando valore al significato delle emozioni e
dei contenuti espressi.
Dulce Pontes canta col cuore e fa rivivere sul palcoscenico ciò che l’energia della musica e delle parole può donare.
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jueves, 22 de septiembre de 2011 |
Getxo. La fadista de
Montijo (1969) contará con un grupo de acompañamiento formado por oboe,
dos guitarras (acústica y portuguesa), bajo, ce-llo, percusión y el
acordeón del músico hernaniarra Joxan Goikoetxea, que lleva colaborando
con la artista en los últimos dos años. "Se equivoca quien crea que la
música portuguesa es solo fado y tristeza", asegura una cálida y
simpática Pontes.
Se dio a conocer hace 20 años, representando a Portugal en Eurovisión…
Eso es el pasado. Lo que vivimos, el presente, es lo
importante. Del pasado se aprende, para reconstruir el futuro y alargar
horizontes. Hasta en los conciertos actuales, cuando miro hacia atrás,
incorporo arreglos distintos a las canciones antiguas.
Y ese planteamiento le ha permitido mantenerse con un éxito internacional durante dos décadas.
Sí, pero todo es relativo. Yo defiendo que hay que vivir las
cosas intensamente porque todo es muy efímero. Tenemos que aceptarlo. Me
voy a referir a una metáfora sobre la muerte. En Occidente lloramos
muchísimo a nuestros muertos debido a la educación recibida. En Oriente
la gente lo celebra. Son formas diferentes de enfrentarse a la vida, a
nosotros mismos y al tiempo.
De Eurovisión al fado, ¿cómo dio el paso a la investigación en sus raíces?
Mi relación con el fado viene de mucho antes. Mi tío lo
cantaba, mi hermano me acompaña ahora a la guitarra y mi padre lo
escuchaba muchísimo. Tenía una voz… ¡ahhh! (grita). Tenía una tesitura
de tenor que encandiló hasta a mi profesor de canto. La pena es que era
muy tímido. Todo lo que soy lo aprendí de él, escuchando. La gente me
sigue preguntando por Eurovisión porque es la primera vez que me vieron
actuar en un gran escenario y con orquesta. No podía ni soñar con que
algún día conocería a Morricone, por ejemplo. Todo cambia… (duda) estoy
muy filosófica hoy (risas). Creo que también podemos influir en el
destino si tenemos fe en algo.
El fado es más que música en Portugal, es más un estado, una forma de vida ¿no?
Bueno… depende de la zona del país. Y a la gente le gusta, no
solo en Lisboa o Portugal. Tenemos mucho folclore oral, más allá del
fado. Mucho si tenemos en cuenta lo pequeño que es el país. Y tiene algo
de Brasil, África y también algo celta, depende de los lugares. Tenemos
cantares polifónicos masculinos ancestrales, por ejemplo, no solo fado,
que es muy especial por lo que exige del intérprete, la verdad cruda,
no un exceso de dramatismo. Es una forma de folclore del siglo XIX, pero
antes ya existía. Es una idea equivocada que la música portuguesa sea
solo fado.
Ya, pero es la de mayor proyección internacional.
Por Amalia Rodrigues, lógicamente. Pero hay que apoyar a todas estas músicas.
En el folk se esconde parte de la historia de cada país, ¿verdad?
Claro. El fado es nuestro patrimonio, pero nuestro folclore es
aún más porque se relaciona con la antropología y otro tipo de
conocimientos sobre nuestros antepasados. Es un ejemplo de universalidad
entre las personas, no de imperialismo, a través de la música. Habría
que estudiarlo fuertemente.
El fado suele estar ligado a la saudade y la nostalgia. En cambio, usted lo viste de alegría en muchas ocasiones.
Depende siempre de los poemas que se eligen. Si cantas esos en
los que la mujer está sola y se siente desgraciada porque el hombre
está lejos… con otra, probablemente rubia y mejor que ella (risas),
entonces no me gusta para nada. Ni el denominado fado intelectual, al
que tampoco lo considero fado. Me gustan los fados con los que me
identifico, con los que me puedo desnudar. Aunque sean tristes y a veces
me hacen ponerme a mí más si veo a la gente llorar en las butacas. Pero
hay también fados humorísticos y mayores, corridos… Y la gente lo
desconoce.
Vamos, que es un lugar común.
Exacto, el de Portugal, el país de la saudade… Además, el
pueblo portugués es alegre. Si vas al interior de las provincias ves a
la gente cantando alegre mientras trabaja en el campo, por ejemplo, con
acordeones y otros instrumentos hechos por ellos mismos que no existen
en otro lugar, como la gaita mirandesa, una zona con un dialecto propio
muy antiguo.
Además de actuar con Joxan Goikoetxea, ha colaborado también en el pasado con Kepa Junkera.
Sí, canté con él Maitia nun zira? (la interpreta por
teléfono, con algunos olvidos de la letra incluidos) para un disco suyo y
luego él tocó en uno mío. Habría sido bonito que colaborara en algún
tema conmigo en Getxo. No sé dónde está, si estará de gira o no. Volveré
a cantar en euskera, eso seguro, aunque es ¡tan difícil! (suspira). Es
muy rápido y tiene unos sonidos muy difíciles.
¿Qué le aportan las colaboraciones, tan numerosas en su carrera?
Ufff… ¡Un montón de cosas! Satisfacción artística, sobre todo.
Y personal, por supuesto, conocer a otra gente. Es un gran aprendizaje.
¿Qué recuerda del disco compartido con Ennio Morricone y de la gira con Estrella Morente?
Son dos personas y artistas que me tocaron muy profundamente
en lo personal, no solo artístico. Con Estrella es como si fuéramos
hermanas.
¿Cree que existen puntos de conexión entre el fado y el flamenco?
Sí, ese desgarro y sentimiento profundo. Lo que yo hice fue
rozar el flamenco en esa gira conjunta porque no es fácil. O es fado o
flamenco, una cosa u otra. Hay gente que canta flamenco en portugués y
fado en castellano pero… no sé. Me suena raro.
¿Conoce a María Berasarte? Canta fados en castellano.
Sí, la he escuchado. Lo que hace me parece interesante, pero el fado en castellano… Queda raro.
Sigue adelante con su propio sello discográfico. Así
le resultará más fácil enfrentarse a la crisis y editar los discos
cuando le parece, sin estar pendiente del mercado.
Bueno… es algo mixto. Los masters, las grabaciones, me
pertenecen a mí y a mi familia en el futuro, pero hago contratos y
licencias con otros sellos. Son individuales y nunca superiores a los
cinco años. El mercado está muy difícil, no se puede apostar en algo a
más largo plazo. Luego están los medios de comunicación, que tenéis una
labor muy importante para que cualquier producto artístico llegue a las
personas.
¿Portugal lo está pasando tan mal desde el punto de vista económico como parece desde fuera?
Sí, es así, aunque la gente trata de no mostrarlo. Hasta en
Alemania se empieza a notar, está empezando a ser algo generalizado. Por
cierto, me gustaría aclarar una cosa que se publicó en un periódico y
no salió bien recogido. A mí no me gusta hablar de política y lo único
que dije es que haría falta que naciera un nuevo Ghandi. El resto, que
no repetiré, es mentira.
Y musicalmente, ¿qué tiene entre manos ahora?
Estoy haciendo dos discos a la vez. Suelo dedicar a cada disco
entre dos o tres años. Ahora, un par, y están grabados por la mitad, en
Portugal y Buenos Aires. Y habrá algún lugar más que todavía está por
definir. Son muy distintos. Uno tiene más relación con mi carrera
habitual, centrada en la música portuguesa, en la línea de O primeiro canto,
aunque no me gustan este tipo de comparaciones. Tiene composiciones
mías y temas tradicionales. El otro no lo cantaré en portugués sino en
euskera, galaico-portugués, castellano, catalán… Habrá algún tema
original y versiones como Alfonsina y el mar o La bohemia, de Charles Aznavour.
Deia
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sábado, 06 de agosto de 2011 |
 Pasaban pocos minutos de las 22:30h, cuando Dulce Pontes se sentó al piano para tocar y dar voz a 'A minha barquinha', mientras un mar de personas se dejaban navegar por su encanto.
Después de eso, en un orden del repertorio inusitado, fue jugando entre composiciones más recientes y otras rescatadas del pasado musical, como 'Senhora do Almortão', del álbum 'Caminhos' (1996), con un arreglo absolutamente genial, que configuró la declamación de 'Senhora, de 'El corazón tienes tres puertas' (2006), 'Folclore' y 'Ovelha negra'. Fue incluso a buscar a 'Júlia Galdéria', y después un poco de danza con 'Fadinho serrano', ambos temas de 'Momentos', lanzado en Portugal en 2009 y conmemorativo de sus 20 años de carrera. También, un invitado especial, el pianista argentino Juan Carlos Cambas, que la acompaña en 'Vamos nina', de Astor Piazzola y Horacio Ferrer, una bellísima composición y una interpretación magistral que arrancó varios 'bravos' en la platea.
El final del concierto fue marcado por la multitud que decidió no marcharse y que obligó a la artista a regresar dos veces más, para cantar 'Canção de embalar' y, inevitablemente, revisitar 'Os índios da meia praia' y 'Canção do mar', composiciones que la catapultaron a lo más alto hacia el año 93.
La noche de ayer fue magnífica en Portimão, y no sólo por la extraordinaria voz de Dulce Pontes, sino también por su entrega, por su simplicidad, por su encanto, demostrados en la interacción permanente y en la complicidad que tan fácilmente crea con el público, a quien tanto da y tanto respeta. Y es que sólo así se explica que a la 1 de la madrugada, estuviese entusiasmadamente hablando con aquellos que, después del concierto, la quisieron saludar.
De esa noche queda la voz, el movimiento, la sonrisa. Pero sobretodo la figura gentil e inquieta, que visiblemente emocionada, abraza a la multitud con una mirada llena de ternura.
Notícias do Gil
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jueves, 14 de julio de 2011 |
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La cantante Dulce Pontes, una de las mejores voces de la música
portuguesa por su inconfundible estilo, interpretará hoy algunos de sus
temas más conocidos y otros nuevos en el Auditorio Municipal Ricardo
Carapeto, donde compartirá a partir de las diez de la noche la velada
con el guitarrista extremeño Javier Conde, dentro del IV Festival de
Flamenco y Fados Badasom.
La cantante lusa espera, según manifestó ayer, "estar a la
altura del público pacense" y reconoció su preferencia por la música en
directo y el contacto con el público a los estudios de grabación.
Para esta reconocida intérprete de fados, el flamenco y el fado
"tienen en común el mágico duende, ese estado del alma ". En ambas
músicas, según manifestó, "a la hora de interpretar tiene que existir
verdad, sino el duende no estará. Es un compartir de vidas. No se trata
de una incursión mística, sino de una forma de sentir".
En este sentido admitió que "yo no soy fadista todos los días,
es imposible estar todos los días con esa intensidad en el alma".
No obstante, reconoció que el flamenco tiene mayor proyección
internacional que el fado, "lleva más tiempo sonando", aunque se mostró
más partidaria de "reconocer el folclore como un género musical, en
Portugal está muy poco apoyado, cuando contiene tanta información de los
pueblos y la cultura, sería una forma de preservar la historia".
Dulce Pontes se encuentra en estos momentos trabajando en dos
nuevos discos al mismo tiempo "y voy del uno al otro y discuto conmigo
misma". Uno, que aún no tiene título, es de temas clásicos en portugués,
salvo alguna canción en gallego y catalán, que está grabando por fases,
y el otro disco, titulado Nudes , incluye temas compuestos por ella "en la línea de ´O primeiro canto´".
El pasado año celebró su 20 aniversario sobre el escenario y
aunque tiene muchos proyectos en mente no tiene inconveniente en
aparcarlos para ocuparse de la crianza de sus hijos de 9 y 2 años. "Sigo
cantando y haciendo lo que me gusta a la vez que veo crecer a mis
hijos", añadió.
Dulce Pontes tiene su propio sello discográfico, lo que le
permite trabajar "sin plazos que cumplir, los plazos no son compatibles
con mi ritmo". Además reconoció que necesita más el directo que el
estudio, "aunque es verdad que nueve discos editados en 20 años es
poco".
Ante la situación de crisis que afecta a Portugal y otros
países, la cantante mostró su preocupación. "Denoto un fascismo
encubierto", según dijo, por lo que cree que "debería aparecer un
Gandhi, lo necesitamos".
"No entiendo la política, es un misterio para mí, habría que
hacer enteros en lugar de partidos. Pero me emocionó ver cómo la gente
se ha unido pacíficamente luchando por sus intereses", añadió la
cantante.
La crónica de Badajoz
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jueves, 07 de julio de 2011 |
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El director general de Promoción del Libro y la Cultura, Francisco
Giménez, y la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Lorca, Sandra
Martínez, han presentado este jueves tres de los conciertos benéficos
que se van a celebrar en la Ciudad del Sol dentro de las actuaciones
coordinadas por la mesa de trabajo 'Lorca. Cultura y solidaridad'.
Giménez ha señalado que el objetivo de estos conciertos "es la
dinamización económica y turística de la ciudad", y ha recordado "el
empeño de la Consejería en mantener esta tensión solidaria para
contribuir a la completa recuperación de Lorca en todos los órdenes".
El primero de estos conciertos se celebrará el próximo día 22 de
julio, en el aparcamiento del hotel Jardines de Lorca, y estará
protagonizado por la cantante israelí Noa que estará acompañada por la
palestina Mira Seas, Miguel Ríos, Dulce Pontes, Soledad Giménez y Mikel
Erentxun entre otros. El acto será presentado por Anne Igartiburu.
La segunda cita será el 30 de julio, a las 22.00 horas en el
aparcamiento del hotel Jardines de Lorca, con el concierto de la banda
murciana M Clan, y contará, además, con varios grupos del panorama
regional como teloneros.
El último de los conciertos será el 5 de
agosto con las actuaciones de Carlos Jean y el grupo de disc jockeys
Matinée. Esta actuación se celebrará en el recinto ferial del Huerto de
la Rueda a partir de las 20.30 horas.
Las entradas se pueden
adquirir a través de 'www.ticketmaster.es'. Todo lo recaudado se
destinará a la Mesa Solidaria por Lorca, organismo encargado de
gestionar las ayudas y compuesto por Gobierno regional, Ayuntamiento de
Lorca, Asociación 11 de Mayo, Cáritas, Cruz Roja y los consulados de la
República de Ecuador y el Reino de Marruecos.
20 Minutos
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jueves, 30 de junio de 2011 |
Hay entrevistas y entrevistados que te cautivan desde la primera
respuesta, con sus palabras y su actitud corporal. A mí me sucedió esto
con la cantante, música y compositora, entre muchas otras cosas, Dulce
Pontes (Montijo 1969, Portugal).
Mi primer contacto con ella fue
en una rueda de prensa en agosto de 2008 en el Hotel Port Mahón, unas
horas antes de su concierto en el Claustre del Carme. Aquella noche nos
presentó su último trabajo conformado por dos cd’s y un dvd “O Coraçâo
tem tres portas”. Y llegó la segunda entrevista, porque así tenía que
ser. Después de diferentes escenarios entre Portugal y España donde
presentó parte de su último trabajo “Momentos” editado en Portugal en
2009 para celebrar 20 años ya de su carrera músico-artística. Resaltar
los temas de “Cançâo do mar” con arreglos que dan un nuevo color sonoro
sin perder su identidad y su magnificencia; “Nu” tema completamente
musical a piano con sonidos vocales, representando una vez más el primer
sonido-música desnudo de palabras que dedica al público; “Todos somos
um” tema del que compuso música y letra para el “Himno Oficial 7
Maravilhas do Mundo” que interpretó junto a José Carreras, hasta
completar 17 temas a cual más apasionante. También presentó canciones
inéditas.
En cada concierto los mismos temas toman vuelos
diferentes de esa expresión multicolor de su voz, de su dicción, de su
expresión corporal cómplice con los músicos que habitualmente la
acompañan y de otros que se suman, donde cada uno pude dejar expresada
su liberada virtuosidad haciendo estallar al público en aplausos y
gritos de puro júbilo y emoción.
Desde su nacimiento todo estaba
predeterminado sin saberlo para que la pequeña Dulce fuera descubriendo,
poco a poco en su Montijo natal, su sentido de la musicalidad, su
dotada voz para cantar en diferentes registros y estilos, su danza
impresa en su cuerpo y desarrollada más tarde en clases. Rodeada de
música en los múltiples vinilos de la familia, música folklórica,
portuguesa, anglosajona, ligera, clásica, de muchos tipos. Los cassettes
que les enviaban del otro lado del Atlántico de esa otra familia que
formó en Brasil su abuelo gaviota -como a ella le gustaba imaginar de
pequeña- Chico Viola, con sus voces, canciones y risas grabadas. Esos
juguetes que se fueron convirtiendo en instrumentos reales de los que
ella extraía la melodía de forma innata.
Su primera actuación en
público, nos recuerda Dulce en su página oficial, fue en la escuela de
Primaria en la despedida de la cuarta clase, acompañada por su órgano de
dos octavas con el que interpretó y cantó temas propios. La segunda
actuación fue junto a su tío, también fadista, Carlos Pontes, que le iba
diciendo la letra del “Fado Vitoria”. La tercera consistió en una
audición de piano en la que cantó “Fascinaçâo” de Elis Regina cumplidos
los once años. Y… pasaron los años y estudió música, piano y danza.
Actuó en dos musicales en su país, representó a Portugal en Eurovisión y
en el segundo cd que editó “Lágrimas” (1993) llegó a los corazones de
todo el mundo. Un tema destacaría por encima de los demás, “Cançâo do
mar”, fado que Dulce hizo renacer con sus arreglos y su interpretación
enamorando al mundo entero.
Cuando le pregunto qué representa
Amalia Rodrigues en su vida, ella me explica que cuando tenía siete años
y permiso para poner los discos de vinilo sin rayarlos, escuchó un fado
titulado “Povo que lavas no rio”, lloró de tal manera que no sabía
explicar. “Amalia me ha dado la voluntad de cantar fado por su alma, por
su interpretación, por el buen gusto al elegir nuevos poetas y me
gustan sobretodo los fados de Alain Oulman en francés”.
Al hablar
de José Afonso, Dulce me explica que lo conoció en su adolescencia a la
edad de 14 años en unas vacaciones y fue comprando todos sus trabajos.
“Para mí José Afonso es un visionario, un filósofo, un gran compositor,
un gran cantor, un gran poeta que ha reinventado el folklore portugués.
Sus composiciones son de una sabiduría poética y musical intemporal”.
Dulce
esta trabajando en la actualidad en dos discos que tiene previsto
grabar en estudio. Uno en castellano y otro en portugués. Se encuentra
estudiando los cantos de raíz, los cantos más ancestrales, folklóricos
de distintos países en los que está encontrando muchas similitudes
tonales. Nos encontraremos temas clásicos en ambas lenguas, buscando una
música con pocos instrumentos, con toques minimalistas. También
encontraremos temas nuevos que grabará entre Portugal y Argentina.
Cuenta con una partitura nueva que le envió Jaime Torres después de su
estancia en el Festival de Cosquín el pasado mes de enero en Córdoba,
Argentina. Dulce Pontes prefiere la calma de la noche para crear pero
reconoce que la inspiración le puede llegar a cualquier hora del día y
en el lugar más inesperado, como cuando le vino el tema “Senhora” en un
taxi, sin medios, y tuvo que ir repitiendo los versos mentalmente hasta
llegar a su casa. Justo el que pudimos escuchar en Reus el pasado 28 de
abril recitado con música de estilo jazzístico junto a la interpretación
de “Senhora do Almortâo” para maravilla divina de los allí presentes.
Dulce
se crece en el escenario, le gusta el contacto con la gente y si existe
una buena conexión con el público prepárense para disfrutar de una
noche inolvidable, llena de emoción, de felicidad, de mucho arte y
verdad, y de mucho amor. Y después del concierto si van a saludarla, a
pedirle un autógrafo, a conocerla de más cerca, se encontrarán con una
persona simpática, cariñosa, amable y sencilla. En definitiva un ser
cercano con un gran don que comparte con el resto del mundo dirigido
siempre a un lugar, al corazón.
Portuguesa hasta la médula nos
enseña a amar su cultura a través del amor que ella transmite en las
canciones de su tierra, ya sean fados, temas del folklore portugués, o
temas propios y nos abre ventanas a horizontes de otras culturas que
hace propias cuando las interpreta. Ella pertenece a esa constelación de
personas que dignifican la vida a través de su arte, de su música. Se
cuela en nuestras almas, en nuestro corazón y nos hace desear ser
mejores. Búsquenla en Youtube y descubrirán su versatilidad y su calidad
artística y humana, pero sobre todo, disfruten de sus directos, no se
arrepentirán.
…y así me siento
viajera –pluma, formando parte de todo lugar, participando del ciclo del
aire; y siempre a lo que tiene que ser, al destino, a la fe, lo que
tiene que ser, será.
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martes, 28 de junio de 2011 |
Cuand o
no canta, Dulce Pontes es tan divertida, risueña y hazta pizpireta que
se olvida el oyente de los abismos que frecuentan sus cuerdas vocales.
Fadista descastadilla pero atroz defensora del fado, esta heredera de
Amalia elige ahora el folclore y la música ancestral (como dice que ya
hizo su maestra) para presentar en el Grec un concierto que reúne sus
antiguas canciones con sus nuevas exploraciones. Por ejemplo, instantes
íntimos con ella sola al piano. "Nunca hago una gira igual a otra",
asegura para el que pueda pensar que ya conoce el espectáculo . Todo lo
contrario, el directo para ella es "un gran balón experimental", y cada concierto es "único".
Por eso tiene ganas de batirse con la acústica del escenario catalán,
donde seguro podrá desucubrir nuevas cavidades de su voz.
Pregunta.- Primera vez en el Grec, hábleme de su directo.
Respuesta.- Estoy deseando cantar allí, es un sitio
emblemático y tengo muchas ganas de conocer su acústica, porque sé que
es especial. Estoy preparando cosas al piano para tocarlas allí, porque
no hago una gira igual a otra, incluso dentro de la misma gira preparo
distintas cosas. No soy de seguir el ritmo de disco-gira. Siempre he huido de la repetición.
El directo es un balón experimental, siempre te da espacio para la
improvisación, para sorprenderte a ti misma y también al público. Saca
de mí cosas que a veces desconozco que tengo, capacidades. Estoy en un
momento transversal entre varios proyectos y doy prioridad al directo,
porque me permite explorar caminos, reflexionar, estar atenta a cómo me
siento yo para que el público pueda sentir conmigo. En definitiva, el
mío es un proceso que consiste en que yo no busco el repertorio, sino
que el repertorio me encuentra a mí.
P.- Y ahora parece que han dado con usted los ancestros de la música portuguesa.
R.- Es que el folclore de mi país es muy interesante, y me he dado cuenta de que Amália Rodrigues ya consiguió traer el folclore a la tierra del fado,
solo con su voz. Yo estoy creando un imaginario folclórico, no sólo
portugués, de músicas antiguas, de cante de raíz. En eso estoy ahora, y
también acercándome al piano, porque soy una compositora un poco floja, pero me doy cuenta de que a la gente le gusta esto de mí, verme en ese momento íntimo sólo con el instrumento.
P.- La traducción más cercana a la palabra fado en español es destino. ¿A qué suena ahora el destino de Portugal?
R.- Fado significa efectivamente destino, pero también fe, lo que es muy apropiado para lo que pasa en mi país.
Lo bonito del fado, un género muy eficiente para el intérprete, es que
tanto el que lo canta como el que lo escucha no está pensando, sino
sintiendo, esa es la intención de la música y eso deberíamos hacer,
sentir. ¿Qué hacer con Portugal? Habría que cambiar muchas cosas, pero ¿cómo? ¿con quién?
Hemos llegado a unas situaciones impensables. ¿Cómo ha podido
corromperse todo tanto? Sé que en mi país, como en el vuestro, tiene que
haber gente capaz. Y yo soy apolítica, pero estamos en un momento en el
que hay que luchar por la libertad.
P.- Acaba de cumplirse un año de la muerte de Saramago,
a quien usted ha homenajeado en más de una ocasión. Ante coyunturas
como la presente, ¿lo echan de menos?
R.- Sí, tenemos esta sensación de que se ha ido. Todavía Portugal le debe un digno homenaje. Saramago era un hombre con una visión muy amplia del mundo, merece ser honrado. Amália Rodrigues tampoco tiene aún una calle con su nombre.
P.- No he encontrado una entrevista suya en la que no nombre a Amália.
R.- Me creo muchos enemigos por esto, pero no puedo dejar de ser fiel a mis maestros, tengo que reivindicarlos.
P.- ¿Y hay alguna joven fadista que se acuerde siempre de Dulce?
R.- Después de su abandono, los jóvenes han venido al fado, hay gente que quiere recuperar a los maestros, una tendencia de la que yo me diento pionera.
Hay jóvenes cantantes y me encanta pensar que he contagiado a otros,
pero todos somos irrepetibles, ¿no? Lo importante es que el fado nunca
pueda volver a utilizarse como arma política.
P.- ¿Para cuándo sus próximos discos? Y hablo en plural porque me dice que está metida en varias cosas.
R.- Tengo todo a la mitad. Habrá material original en
ellos y tendrán una fuerte influencia del folclore. Uno de ellos bebe
mucho de la desnudez. Voy a cantar clásicos castellanos, portugueses. Y, ay, me está encantando "da morrir". No quiero adelantar mucho más por si lo estropeo.
P.- ¿Y sus amigos los puristas están contentos con el cambio de tercio?
R.- No lo sé, me siento querida en Portugal y acepto la
crítica cuando está bien fundamentada, porque sería muy raro que a
todos les gustara Dulce Pontes. Pero hay cosas que no entiendo.
El Cultural
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martes, 29 de marzo de 2011 |
La voz de la fadista portuguesa Dulce Pontes logra transportarte y
contarte historias ásperas y suaves. Los sentimientos se cuelan en sus
canciones y comienza el viaje. El festival Musitemático trae la voz de
Portugal el próximo 31 de marzo a La Orotava.
– Lleva más de veinte años en la música. ¿Qué momentos especiales ha vivido en ese camino?
– Han sido momentos con el público, con músicos distintos, con personas
de otras áreas. El camino de vida, de aprendizaje. Los inicios siempre
son muy especiales, pero destaco sin duda la posibilidad de trabajar con
el maestro Ennio Morricone, algo único en mi carrera. Destaco también
mi encuentro con mi camino, que es la música tradicional portuguesa que
contempla no únicamente el fado, sino el folclore y que empecé con el
disco, Lágrimas.
Después estuve muchos años como compositora, era
como si no me encontrara cantando lo que componía. Componía
instrumentales que guardaba para mí y mostraba a poquitas personas que
me preguntaban por qué no lo grababa. Después destaco otro momento, el
disco O Primero Canto, dónde recuperé la seguridad, haciendo la
producción y más a fondo los arreglos. Y toda la gira de O Coração Tem
Três Portas, porque ha sido un disco grabado en directo totalmente,
contradiciendo todos esas reglas que se tienen como reglas, primero
grabar un disco y luego hacer una gira. Las personas tienen que escuchar
algo que no escucharon nunca antes, donde se da la emoción y el
lenguaje de la música.
– El fado ha sido el género que más ha tocado. ¿Que le ha dado el fado durante todos estos años?
–
Ha sido el fado, pero también la música tradicional portuguesa. El fado
ocupa un lugar especial porque es un cante de alma, exige por parte de
un intérprete una desnudez, un compartir heridas, depende del fado que
estés interpretando, pero no es algo que se pueda aprender. No se está
fadista todos los días, hay momentos en que uno tiene que recoger
adentro para después sacarlo, sería imposible hacerlo diariamente.
– Su primer disco era de estilo pop que abandonó por la música portuguesa. ¿Que tiene esa música para atraparla musicalmente?
–
Considero mi primer disco Lágrimas. Estaba interesada en explorar otras
tonalidades de fado que estaban completamente olvidadas en Portugal.
Hice todo un trabajo para mantener la identidad cultural de Portugal
viva. Y además en el caso del folclore portugués hay tantas identidades
dentro que ni te imaginas.
– Entonces, estos veinte años han sido un viaje por la música tradicional.
–
Sí claro, siempre. El fado es un género que ha nacido en el siglo XIX,
cuando hablamos de folclore estamos hablando de muchísimos siglos atrás,
que no estaban escritos y que pasan por tradición oral de generación en
generación. Es un conocimiento muy ancestral y muy interesante
antropológica e históricamente, porque contiene muchas identidades
manteniendo una identidad.
– Tras tantos años buceando en las músicas tradicionales de Portugal, ¿siente la necesidad de contar a través de otros estilos?
–
Siempre me apetece cantar en castellano, composiciones de Astor
Piazolla y me estoy sumergiendo en temas clásicos que me encantan como
Alfonsina y el mar, música de mucha sensibilidad poética. No hablo
castellano perfectamente, pero me identifico tanto musical como
poéticamente con España, no siento fronteras a la hora de interpretar.
–
Hace años hizo una gira junto a Estrella Morente. Tanto el flamenco
como el fado transmiten con fuerza los sentimientos. ¿Cómo fue esa
experiencia de fusionar ambas músicas?
– Fue maravilloso e
irrepetible, un tipo de relación artística y personal única. Entramos
por una vía experimental arriesgada pero mereció la pena.
– ¿Cree que existe relación entre el fado y la música canaria?
–
Con el fado no. Pero, sí con el folclore y con la rítmica de las
Veiras, con instrumentos que se llaman adufes. Son tempos se conjugan
muy bien con los ritmos más folclóricos de las Canarias. Es muy
interesante ese cruce que existe, no es el único, también existe en
diferentes tipos de taranta (cante). Esas posibilidades de acercamiento
son muy interesantes.
– El fado arrastra sentimientos melancólicos, ¿qué otros sentidos se cuelan?
–
Depende del fado, el humorístico es para reír . A mí no me gusta ese
fado de dolor, de pobre de mí, no me gusta mucho ese tipo de poética.
Los fados puedes interpretarlos al gusto y ponerles los poemas que
quieras y siguen siendo fados tradicionales, están sus melodías y sus
armonías. Para mí el fado es sobre todo conmoción y es un ejercicio de
sublimación de un sentimiento determinado.
– Toca el piano, produce sus discos, ha sido actriz, bailarina... ¿le quedan retos por cumplir?
–
Todos los retos, gracias a Dios. Grabé muy poco, tengo que grabar más,
podré hacer algo con temas inéditos y originales. Tengo dedicado mucho
dedicado al directo, es lo que más me gusta, pero es importante también
dejar algo grabado. Me gusta trabajar en distintas áreas, con un
quinteto o empezar trabajando los demos con mi computador. Tengo una
forma muy abierta de trabajar con los músicos, siempre me gusta dejar en
directo momentos en abierto y muchas veces implicar público en la
propia improvisación.
– ¿Cómo será el concierto de La Orotava, en el Musitemático?
–
Soy el terror de los músicos y los técnicos porque siempre hago mi guía
para el concierto a una hora de empezar. La guía, es una estructura
principal, un árbol. Nunca estamos iguales y así no hay tanta repetición
que puede matar cualquier proyecto, cualquier cantante.
El público
podrá escuchar temas nuevos, temas que ya conocerán, existe una parte
del concierto que me gusta pasar al pianito que es más íntimo y poco a
poco ir abriendo las sonoridades, pasando por el fado, obviamente, por
el folclore. Hay veces que me apetece quedarme al piano, pero no quiero
aburrir al público (risas). Me encanta volver a las Islas.
La Opinión de Tenerife
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domingo, 27 de marzo de 2011 |
Quienes hayan escuchado "Lágrimas", "Balada del loco" o "Luz
prodigiosa" en la voz de Dulce Pontes habrán tenido una de esas
experiencias mágicas que se producen de tarde en tarde, semejantes a las
que Billie Holliday, Anna Moffo o Sara Vaughn procuraron en otro tiempo
y en otros registros. Con justicia, la cantante portuguesa ha sido
considerada una de las mejores cantantes del mundo, reclamada por
grandes maestros como Ennio Morricone o Caetano Veloso. El próximo
viernes regresará a Tenerife para inaugurar la quinta edición Festival
Musitemático de La Orotava, desde donde se trasladará a Guía de Isora
para ofrecer, al día siguiente, un segundo recital en el auditorio del
municipio sureño.
Dulce Pontes aclara que el espectáculo que presentará el próximo
viernes en La Orotava no es "exclusivamente" el concierto conmemorativo
de sus veinte años en escena. "No es el concierto del tour -aclara con
una nota de humor-, porque si fuera así ya serían 21 los años cumplidos?
En estos conciertos interpretaré temas conocidos y creaciones inéditas,
porque en los últimos tiempos percibo en el público una gran voluntad y
curiosidad de escuchar canciones nuevas; de algún modo, contradigo la
idea de que dar a conocer continuamente los mismos temas sirve para que
el público identifique mejor a los cantantes. Nunca he seguido esa regla
en mis actuaciones".
Un conjunto de ocho músicos acompañará sobre el escenario a la
cantante portuguesa. "Habrá momentos íntimos, incursiones en el fado, y
también composiciones propias que interpretaré al piano y que exploran
sonoridades clásicas", anuncia la autora de "Cançao do mar".
"Momentos" es el álbum del vigésimo cumpleaños, un conjunto de
diecisiete temas que albergan testimonios implícitos, como los recogidos
en "O mar e tu", "Uma mulher a cidade" o "Nu" ("Desnudo"). Pero Dulce
Pontes no cree que esa selección implique un retrato personal. "Sería en
todo caso un conjunto de varios retratos, presentes y futuros
-comenta-. Uno no queda plasmado en una sola cosa, no podría hacerlo,
porque sería muy aburrido. El día en que me estanque en algo, ese día
será la muerte".
Otro de los motivos recogidos en el disco trasciende el ámbito
personal para entrar en la esfera colectiva. Se trata de "Todos som um"
("Todos somos uno"), interpretado junto al tenor José Carreras. "Fue un
himno que compuse en 2007 para la proclamación de las Siete Maravillas
del Mundo, lo que no era fácil y entrañaba una gran responsabilidad.
Mucha gente que lo había escuchado en la ceremonia me pedía grabarlo. El
hecho de cantarlo junto a Carreras, y no sólo cantarlo, sino volver a
encontrar a José y estar con él, fue un verdadero privilegio", reconoce.
La cantante de Montijo también admite que le es imposible desvincular
su vida personal de la faceta profesional. "Es lo que me permite
cumplir mis compromisos -subraya-. Evolucionar es un proceso continuo en
el que tienes la fortuna de conocer gente maravillosa y abierta, que te
ayuda a experimentar con otras formas artísticas, con otras
sonoridades. Siempre me he arriesgado, pero muchas veces sin tener
conciencia de que asumía tales riesgos".
Los modos interpretativos de Dulce Pontes se basan en el sonido, pero
también el lenguaje, en el ritmo y cadencia de las palabras. "La
conjunción entre poesía y música es mágica -matiza-, pero para mí el
sonido está en primer lugar. Musicalmente hablando, la raíz de los
pueblos está íntimamente conectada con el folclore y los ciclos
telúricos, cantos antiguos que, por ejemplo, en el norte de Portugal
están relacionados con la tierra, el trabajo y la fiesta. Veo una
identidad muy fuerte entre esas expresiones populares, de hecho es el
aspecto que estoy trabajando ahora".
Una de sus colaboraciones más celebradas de la cantante fue con el
compositor italiano Ennio Morricone en "Focus". Famoso por sus bandas
sonoras, pero menos conocido por su trabajo fuera del cine, el músico
romano siempre ha escrito para la voz femenina, vocalizaciones sin
texto, hechas de melismas y modulaciones sostenidas.
"Fue un gran desafío, un desafío enorme", recuerda Dulce Pontes
haciendo casi un alto para respirar. "Morricone compone para
instrumentos solistas cuyas partes están escritas para una tesitura
superior a la voz. Había temas, como Chi mai, que vocalmente
supusieron para mí el mayor de los retos. Por otro lado, el hecho de
interpretar temas tan conocidos y amados por tanta gente te obliga a no
destrozarlos, a recrearlos en el propio idioma y con la sonoridad
adecuada para servir mejor a su poética. ¡Y pensar que grabamos ese
disco en cinco días! Fue una experiencia aterradora a la vez fascinante.
Y en lo personal, fue un privilegio colaborar con alguien que, aunque
tiene fama de exigente y difícil, demostró ser un hombre maravilloso y
un gran profesor".
En otro orden, el mito de "la barrera invisible" que separa a los
pueblos ibéricos es, para Dulce Pontes, "la tecla que siempre se pulsa" a
propósito de las relaciones entre España y Portugal.
"Creo que ese supuesto distanciamiento no tiene que ver con la gente.
Para mí es un aspecto algo confuso y que, realmente, no siento; al
revés, pienso que hay vías de acercamiento entre ambas cultura (incluso
se conoce mejor la nueva música portuguesa en España que la nueva música
española en Portugal). Si ese distanciamiento existe tendría que ver
con nuestras respectivas estructuras, pero no con nuestros pueblos".
El Día
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