La artista portuguesa llenó el teatro de Centro Cultural Caixanova, con
las localidades agotadas varias jornadas antes del concierto. Su tercera
actuación en Vigo fue un nuevo éxito para Dulce Pontes. Repasó toda su
trayectoria musical a través de temas incluidos en su último trabajo ‘Momentos’.
Dentro del ciclo Músicas de Babel, la vocalista lusa interpretó fados, canción
popular y composiciones que hasta el momentos permanecieron inéditas.
Puntual, elegante y con movimientos dotados por una gracia especial, salió
Dulce Pontes al escenario del teatro del Centro Cultural Caixanova, rodeada por
pompas de jabón con una iluminación cuidada, alternando ambientes. Fue recibida
con una ovación por un público que llenó un aforo de casi mil localidades. A lo
cual, la cantante respondió con un saludo a la ciudad. La portuguesa comenzó el
recital tocando el piano e interpretando temas lentos, llenos de sentimiento,
para dar luego paso a su repertorio de mayor ritmo. En todo momento, Dulce
Pontes se dirigió al público, comentando cada una de sus actuaciones. Esta gira,
que hoy la llevará a tocar en Ourense, coincide con sus 22 años sobre los
escenarios, y la artista quiso rendir homenaje a su público, así como a los
intérpretes con los que colaboró reuniéndoles en un proyecto común. Compartieron
escenario con Pontes, Davide Zaccaria, al cello; Óscar Viana, al oboe; Filipe
Lucas y Joao Lima, con la guitarra portuguesa; Luis Pontes, a la guitarra; Jaume
Pradas, a la percusión; Federico Gato, con el bajo, y Joxan Goikoetxea, con el
acordeón. ‘Momentos’, su último trabajo, es una recopilación de esos instantes
especiales vividos en los escenarios a lo largo de todo este tiempo, momentos
únicos e irrepetibles, en los que hay versiones de algunos de sus temas más
conocidos, pero donde también incluye temas inéditos, que en su momento quedaron
guardados en algún cajón y que ahora verán la luz.
Dulce Pontes inauguró ayer gira en Vigo. Después de un tiempo
alejada de los escenarios, la cantante portuguesa regresa con un trabajo
recopilatoro, Momentos, que en cierta forma, es un paseo a través de sus 20 años
de carrera. Se ha detenido en un puñado de instantes especialmente valiosos para
ella, que ha terminado por convertir en otros tantos temas. Pero, ojo, tal como
había anticipado en la entrevista que concedió a La Voz de Galicia el pasado
jueves, lo de ayer fue algo más que un concierto basado solo en el pasado.
Dulce Pontes se metió al público en el bolsillo desde la primera
canción, sin duda fruto de cómo es capaz de hacer sonar ese instrumento que tan
bien domina, la voz, y de lo poco que se prodiga en la ciudad en directo.
Desde su primer disco, Lusitana, hasta este Momentos, que es el
décimo, la artista ha cultivado diferentes estilos, aunque lo suyo es el fado
heterodoxo, y colaborado con profesionales conocidos y reconocidos.
Dulce Pontes regresa a los escenarios con la puesta en escena de su último trabajo, Momentos , un disco doble que se presenta como una recopilación de instantes especiales vividos a lo largo de una carrera en la que ya lleva 20 años. La cantante portuguesa retoma este fin de semana en Galicia (el sábado, en el Teatro Caixanova de Vigo, y el domingo, en el Auditorio Municipal de Ourense) la gira que continuará por Cataluña y seguirá en Italia. La popular intérprete habla desde su casa en la sierra de Arrábida, donde corretean sus hijos José y María, de 8 y 1 año de edad. Antes vivía en la sierra de Sintra. «Voy de sierra en sierra», dice cantando. «Me gusta el contacto con la naturaleza», confiesa.
-¿Se plantea este espectáculo como un repaso a su trayectoria?
-En parte sí, pero siempre creando otras cosas. Hay canciones anteriores pero tocadas como nos da la gana en ese momento, y alguna nueva. No me gusta repetir lo hecho. No es un concierto basado solo en el pasado. También apunta caminos hacia el futuro.
-¿Y hacia donde apunta?
-Hacia la simplicidad, y con poca carga instrumental.
-¿Quiere llevar poco equipaje?
-Bueno, ahora llevo un montón de equipaje (risas) y ocho músicos, entre ellos mi hermano Luís. La idea era juntar varias generaciones de instrumentistas con los que tuve el placer de trabajar hace tiempo, pero hay temas donde solo suena una guitarra o un cello.
-¿El futuro incluye también el fado que hasta ahora siempre le ha acompañado?
-Sí, claro, siempre, pero no únicamente. Me interesa mucho la influencia de la música popular sobre todo la que viene de la escuela de José Afonso, y el folclore portugués. No me gusta hacer comparaciones entre mis discos, pero puedo decir que el próximo estará cercano a O primeiro canto .
-«Momentos» se grabó en directo y su disco anterior, «O Coração tem três portas», también. ¿Le cuesta meterse en el estudio?
-Afortunadamente nunca me he visto en la obligación de sacar un disco al año. No podría. Nunca me quise comprometer de ese modo porque pienso que se necesita tiempo para desarrollar tu creatividad y entender tu propio camino. Ese funcionamiento tipo fábrica no va con mi forma de ser. Es un gran privilegio que el público me siga sin tener que estar yo bajo la presión de las discográficas. La gente viene a escuchar un instrumento, que es mi voz, y mis conciertos no son una repetición de los discos. La idea de cada actuación es crear más momentos.
-¿Le pesa el título de «voz de Portugal?
-No, porque yo no me veo así. Hay muchas otras voces.
-¿El fado nunca le aburre?
-Me aburriría a muerte cantar solo fados como me aburriría cantar solamente un estilo musical. Cuando empecé clases de canto y descubrí que era soprano lírico, que no lo sabía, me planteé la opción de seguir una carrera clásica, pero creo que hacer lo mismo me cansaría igual. Prefiero probar diferentes lenguajes, conocer a otras personas y descubrir cosas nuevas.
-¿Por eso hace tantas colaboraciones con otros artistas?
-Eso es para mí una bendición. Es importantísimo escuchar otras voces para proseguir.
-La lista es larga: Carlos Núñez, Kepa Junkera, Andrea Bocelli, Uxía, Eleftheria Arvanitaki, Ennio Morricone, Luis Pastor... ¿Hay alguien a quien le gustaría añadir a la nómina?
-Me encantaría trabajar con Peter Gabriel, como productor o lo que sea. Él fue el que consiguió divulgar la world music y descubrirnos voces maravillosas como la de Fateh Ali Khan.
-¿Se subirá Carlos Núñez con usted al escenario de Vigo?
-No lo sé. Me encantaría. Hay colaboraciones de las que nace una gran amistad y respeto, como en este caso y en otros como Kepa o Uxía. Aunque no nos veamos, tarde o temprano nos encontramos en el camino.
-En 1991 representó a Portugal en Eurovisión y quedó en octavo lugar. ¿Cómo lo recuerda?
-Me encantó. Fue la primera vez que canté con una orquesta en directo y nunca olvidaré que España me dio diez puntos.
Con una taza de café en las manos y la dulzura propia de su nombre, Dulce Pontes rememora los mejores momentos de sus veinte años sobre el escenario, un recorrido que reúne en su nuevo trabajo, “Momentos”, que presenta el sábado en el Teatro Caixanova de Vigo y el domingo en el auditorio de Ourense. El próximo mes seguirá su ruta por Cataluña y de ahí viajará hacia tierras italianas. En el escenario la acompañarán Luís Pontes (su hermano) a la guitarra, Fred Gato al bajo acústico, Fernando Silva y João Lima a las guitarras portuguesas, Óscar Viana al oboe y corno inglés, Davide Zaccaria al cello, Joxan Goikoetxea al acordeón y João Ferreira a las percusiones.
–Ha debido ser difícil elegir los mejores momentos de veinte años de carrera, tantos directos y colaboraciones, en un disco.
–Muy difícil y, de hecho, han quedado muchos fuera, pero me parecía excesivo ampliarlo aún más. Intenté reunir lo máximo de mi trabajo en lengua portuguesa, que es mi verdadero lenguaje musical, aunque también me gusta mucho cantar en otros idiomas. El segundo disco se sale más de la tradición popular portuguesa y muestra distintos registros que resumen el camaleón que hay en mí. Todos los momentos que muestro aquí son para mí inolvidables, mágicos y tienen un gran valor emotivo.
–Pero no todo es recuerdo, en este disco también incluye nuevos temas.
–Hay que reinventarse continuamente y buscar nuevas formas. Me gusta aprovechar el contacto directo con el público en los conciertos para probar los nuevos temas, para ver la reacción del público de manera directa, sin contaminación.
–Ha realizado nuevas versiones de temas básicos de su discografía como “Canção do mar”, “Lágrima” y “O infante”. ¿Cómo se siente al mirar hacia el pasado?
–A veces es bonito recuperar un tema con el paso del tiempo, pero en los conciertos tengo muy claro que si no me apetece cantar un tema no lo hago; ante todo tengo que estar a gusto sobre el escenario.
–Vaya, pues volverá locos a los músicos y los técnicos...
–Mi espíritu es siempre el del jazz, pero creo que esa imprevisibilidad es buena para todos; para los músicos, para el público y para mí.
–Respecto a los temas nuevos que incorpora en su nuevo trabajo, ¿son composiciones propias?
–No todas. He querido incluir un tema de Serrat, “Bendita música”, porque es muy especial para mí, y el tango “Balada para un loco”, al que me animó Horacio Ferrer.
–¿Es necesario vivir lo que uno canta?
–No siempre; yo a veces canto la vida de otras personas que conocí o los hechos que me contaron. Todo es muy variable; me siento ante el piano y la melodía me da después la letra.
–Una portuguesa cantando tango.
–El tango tiene un aspecto teatral que me encanta y tengo previsto hacer pronto un disco entero de tangos, pero antes quiero centrarme en otro trabajo en el que ahonde en mi concepto de manera más profunda; un disco sencillo pero a la vez muy intenso.
–Usted misma se ha definido: camaleónica.
–Los cambios siempre vienen de manera natural, de forma instintiva, y siempre respeto mi ritmo natural. Me siento en un buen momento para hacer proyectos distintos. También planeo un trabajo con una amiga soprano, que tiene que ver con el canto clásico y que ¡probamos en el camerino!
–Y fuera de su vida profesional, ¿qué momentos han sido igual de mágicos?
–El nacimiento de mis hijos José, que acaba de cumplir ocho años, y María, de uno. Ellos me han ayudado a entender mejor el mundo.
–¿De qué manera han influido sus hijos en su manera de vivir la música?
–Me han aportado una calma muy necesaria y, sobre todo, han ayudado a regresar a mi niñez que es importante que todos lo hagamos de vez en cuando para no ser tan serios. La pureza de los niños y su inocencia es muy inspiradora.
–Una curiosidad, ¿por qué canta descalza?
–Simplemente porque no aguanto los tacones durante dos horas sobre el escenario. Además, yo antes bailaba danza contemporánea y lo hacía descalza; me gusta sentir el suelo y me ayuda a cantar de manera más natural.
Dulce Pontes recomienza este fin de semana la gira de presentación de 'Momentos' con dos conciertos en Galicia, el sábado en Vigo y el domingo en Ourense. El próximo mes seguirá por Cataluña, concretamente en Girona y Barcelona, y de ahí viajará hacia tierras italianas. En el escenario la acompañarán Luís Pontes a la guitarra, Fred Gato al bajo acústico, Fernando Silva y João Lima a las guitarras portuguesas, Óscar Viana al oboé y corno inglés, Davide Zaccaria al cello, Joxan Goikoetxea al acordeón y João Ferreira a las percusiones.
Todavía sin fecha definida, se espera la salida de 'Momentos' en Europa bajo el sello de Galileo Music para el mes de Marzo. Con un nuevo diseño gráfico que no defraudará, el cd reúne 20 años de carrera en forma de momentos únicos e irrepetibles vividos en los escenarios.